Bangladesh tiene su propio Taj Mahal, ubicado a unos 30 kilómetros al noreste de la capital, Dhaka. El Taj Mahal de Bangladesh se trata de una réplica construida por cineastas ricos. Con esta obra, se podría potenciar el turismo de Bangladesh, pero lo cierto es que algunas personas no se encuentran satisfechas con la calidad de la construcción.

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El Taj Mahal es sin duda uno de los mausoleos más conocidos del mundo, aunque también es de los mejores. Fue construído en el siglo XVII por el emperador Mughal Shah Jahan en memoria de su esposa favorita. Este edificio es una de las atracciones populares favoritas de India.

El Taj Mahal siempre ha llamado la atención y gente de todo el mundo ha hecho copias de su estructura, incluso se sabe de copias que fueron realizadas con palillos, bloques de plástico, y hasta de arena. En Dubai se construyó una de tres cuartos el tamaño real para tener una réplica en el Festival de Compras y en Nueva Jersey, hay un lujoso hotel casino que se llama Taj Mahal.

Un fabricante de Bangladesh decidió ir aún más lejos y mandó a construir esta réplica del tamaño original. Construir el original tardó más de 20 años, pero gracias a la maquinaria moderna, construir la copia tarde tan sólo 5 años.

Arquitectos especialistas fueron contratados para medir el original, entregando a los constructores de Bangladesh la información necesaria. El Sr. Ahsanullah Moni, mandante de la obra, afirmó que importó mármol y granito de Italia, diamantes desde Bélgica y que se usó 160 kilos de bronce en la cúpula.

Moni afirma que el proyecto lo comenzó en el 2003, para hacer posible que los pobladores pobres de Bangladesh visiten el monumento conocido desde su propio país, ya que no pueden permitirse el lujo de viajar a la India a ver el original. Me pregunto si a un pobre le interesa ver arte cuando el estómago le resuena a cada rato por falta de comida.

La inversión fue de cerca de USD 60 millones. El Sr. Moni ya posee un hotel de tres estrellas y planea hacer del Taj Mahal falso una puerta de entrada a un hotel, parque de atracciones y un estudio de producción multimedia que impulse el turismo de Bangladesh, que en la actualidad es bastante poco.

Entre los aspectos negativos del proyecto, se encuentran las quejas de los indígenas que reclaman infracciones al copyright. Algunos están decepcionados con la réplica, otros dicen que está hecha con ladrillos locales y azulejos de baño, no correspondiendo con la opulencia del verdadero Taj Mahal de la India. Yo creo que debieran dejar de reclamar y apreciar el monumento por lo que es: una imitación, sea buena o mala, es sólo eso, una copia.

Vía: tourism-review, Foto: neatorama

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